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No es fácil quebrar a un gobierno, no es un asunto de corrupción

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Fotografía de archivo del 29 de noviembre de 2019, del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, mientras escucha preguntas durante su conferencia de prensa diaria en Palacio Nacional, en la Ciudad de México. (AP Foto/Marco Ugarte)

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Por. Irving Gatell (Gatell-Bueno)

No es fácil quebrar a un gobierno. No es un asunto de corrupción. Gobiernos corruptos hemos tenido a porrillo y NUNCA se había llegado a una situación así. Es, además de corrupción, INEPTITUD. Te explico rápido.

López nunca aprobó adecuadamente la materia de economía. Por eso no tiene la capacidad de entender la diferencia entre activos y pasivos, y cree que la riqueza del país son fajos de billetes guardados en una bóveda. O sea, el paradigma del dinero guardado en el colchón.
Cuando hablaba muy optimista de que se podían recuperar 500 mil millones de pesos de “la corrupción”, realmente creía que encontraría mil millones de billetes de a 500. Por supuesto, llegó al gobierno y no lo encontró. Pero su razonamiento fue defectuoso.

En vez de sospechar que la economía era algo más complejo que el dinero de tu cochinito, supuso que el problema era ¡la corrupción! Por eso comenzó a tomar decisiones estúpidas en relación al presupuesto. Para 2019 y 2020 simplemente hizo una sangría.

Es decir, bajo la lógica de que alguien se estaba robando esos billetes, cercenó el presupuesto de las dependencias.

De ese modo -perspicaz el muchacho- supuso: no hay billetes, no hay robos.

Y los billetes los tendría él y sólo él. Pero… oh, sorpresa.

Tampoco encontró esos billetes. ¿Dónde, dónde, está el dinero? Gloria Trevi dixit.

Y López no parece ser más inteligente que una canción de Gloria Trevi. En su desconcierto, se fue contra todo lo que pudo, como los fideicomisos. Siguen las afores.

Lo ridículo del caso es que tampoco va a encontrar un fajo de billetes esperándolo, y no va a saber qué pasa. ¿Cuál es el problema de fondo? Que López no entiende cómo se genera la riqueza. Ni siquiera entiende QUÉ ES eso. Vive atorado en una trasnochada idea medieval.

Por eso cree que en algún lugar debe haber un montón de billetes, y cuando le llegan billetes a sus manos, se los gasta a lo tonto porque en algún lugar debe haber otro montón de billetes, y cuando los encuentre, los gastará a lo tonto.

Acuérdense, muchachos: la ignorancia es más cara que la corrupción. López lo ha demostrado. Resolver los verdaderos problemas de corrupción no le interesa, y cuando dispone de algo de dinero no sabe qué hacer con él. ¿Resultado? La tragedia.

No fueron sólo los niños con cáncer y sin medicinas, o la violencia desbordada como nunca en la Historia. Además, nos tocó sufrir la pandemia con ese orate en la presidencia. Los números hablan por sí solos. Agárrense, porque no tenemos gobierno.
Estamos solos.

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