Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Gro. 06 de Marzo del 2019.- “No dejemos avanzar la cultura de la muerte”, fue el mensaje que envió el Papa Francisco I a los guerrerenses, con el Obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, en la visita que realizó en días pasados al Vaticano.

Rangel Mendoza, informó tras la misa de imposición de ceniza que ofició este miércoles, que tuvo un encuentro con el máximo líder de la Iglesia Católica, a quien expuso la situación de violencia, inseguridad, desplazamiento y desaparición forzada que se vive en Guerrero y en todo el país.

La respuesta y la vez mensaje, fue breve debido a que había cientos de personas que querían ver y saludar al papa; “Dígales que los quiero mucho, estoy con ellos, no dejemos avanzar la cultura de la muerte”.

Explicó que también visitó las congregaciones (equivalentes a secretarías), donde tienen conocimiento de la labor pastoral que está realizando en las zonas de violencia en la Sierra y la Montaña de Guerrero, incluso de los encuentros que ha tenido con los líderes de la delincuencia organizada.

“Yo le dije que rezara por nosotros, por México, que rezara por Guerrero y por la diócesis y me dijo esas tres cosas: díganle al pueblo mexicano que los quiero mucho y que estoy con ellos y que no avance la cultura de la muerte, fue lo que nos dijo el Papa y nos dio la bendición”, informó Salvador Rangel.

También dio a conocer que en su visita al Vaticano se le cuestionó si continuaba con los diálogos con líderes del crimen organizado, lo cual ha realizado desde el inicio de su apostolado en Guerrero, y confirmó que continúa buscando la paz con estos personajes.

Entre otros temas denunció indolencia por parte del gobierno federal en México para con los desplazados, especialmente para quienes se encuentran en plantón afuera del Palacio Nacional.

“Desgraciadamente tenemos estos desplazados de Teloloapan, Apaxtla, Copalillo y Chichihualco, yo lo que he dicho es que no estoy ni con un grupo ni con otro, simplemente con la justicia”.

Recordó que hace unos meses fue llamado a Palacio Nacional, por autoridades federales para que informara de la situación de indolencia que se vive en Guerrero, donde aprovechó para pedir la intervención de la Federación en la Sierra y buscar una salida pacífica al conflicto que tiene a más de tres mil personas desplazadas. (Agencia Periodística de Investigación)