*** Familiares de víctimas de desaparición forzada en los años 70’s, piden a AMLO abrir archivos secretos de la Sedena y el Cisen

Juan Blanco/API

Chilpancingo, Gro. 06 de Febrero del 2019.- El 27 Batallón Infantería con sede en Iguala, señalado de participar en la desaparición de los 43 alumnos de la Normal de Ayotzinapa en 2014, desapareció a más de mil personas durante la llamada “Guerra Sucia” en los años 70’s, cuando tenía su sede en Atoyac, en la región Costa Grande de Guerrero.

Entre las víctimas desaparecidas a manos del Ejército Mexicano se encuentran Elpidio Ocampo Mancilla, militante de la extinta Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), quien este 30 de enero de 2019 cumplió 47 años de su caso.

Otro de los casos es el de Octaviano Gervasio Benítez, desaparecido a los 22 años de edad el 26 de junio de 1974.

Por lo anterior, familiares exigieron al presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador y, al subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población, Alejandro Encinas, abrir los archivos secretos de la Sedena para conocer a los efectivos responsables del hecho y procesarlos de acuerdo a la ley.

Octaviano nació el 22 de mayo de 1952 y actualmente contaría con 67 años de edad. Durante su juventud se dedicó a la caficultoría en la comunidad de San Juan de las Flores, municipio de Atoyac de Álvarez.

No obstante, cuando se dirigía a la población que lo vio nacer a recibir un crédito para invertirlo en su labor, otorgado por el Gobierno Federal, fue detenido por elementos de la entonces Policía Judicial del Estado, al mando del comandante Isidro Galeana.

Minutos después, éste lo entregó a manos de militares del 27 Batallón de Infantería en establecida en Atoyac, contó su hijo del mismo nombre.

Junto al también integrante de la ACNR fueron aprehendidos Eladio Serafín apodado “El Cuate”, y Canuto Navarrete Hernández, originario de la comunidad El Rio Chiquito, pero radicado en el comunidad del Embarcadero.

El primero salió libre días después pero Gervasio no corrió la misma suerte, a quien al momento de su arresto fue acusado de pertenecer al movimiento guerrillero que en ese momento lideraba el maestro guerrerense Lucio Cabañas Barrientos.

“Isidro Galeana regresó al cuartel militar y habló con algunos mandos, también delincuentes del Ejército. Canuto pudo salir libre de las instalaciones militares (pero) a mi padre ya no le permitieron su salida, desconociéndose hasta el momento su paradero”, dijo su hijo citando las palabras que le expresó Canuto cuando fue liberado.

“Hacemos un llamado al ciudadano presidente Andrés Manuel López Obrador para que de una vez por todas (a pesar de que corremos peligro) el Estado mexicano acepte su responsabilidad tocante a los hechos durante la mal llamada Guerra Sucia”, pidió el progenitor de Gervasio respecto al caso.

Asimismo, exigió abrir los expedientes secretos de la Sedena y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), para conocer exactamente qué sucedió con las más de mil personas desaparecidas aquella fecha y, por consiguiente, apresar a los responsables y procesarlos.

“Que se sepa que hicieron con nuestros familiares, pero también en todos los asuntos en donde están envueltos los militares: caso Aguas Blancas, Ayotzinapa (…) si se quedan así cualquier persona de las que estamos aquí en este lugar puede ser víctima del Ejército”, culminaron.

El Batallón de Infantería que de acurdo con las víctimas de la Guerra Sucia, cometió más de mil desapariciones forzadas, hoy está instalado en la ciudad de Iguala y es señalado por su omisión o posible participación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa ocurrida, el 26 de Septiembre del 2014 cuando también fueron asesinadas 6 personas, entre ellas tres estudiantes de la normal Raúl Isidro Burgos. (Agencia Periodística de Investigación)