Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Gro. 27 de Enero del 2018.- Familias desplazadas de la comunidad de Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, que se encuentran refugiadas desde hace casi tres meses en la cabecera de Copalillo, rechazaron la propuesta del Gobierno del Estado de regresar a su pueblo.

“Si regresamos, nos van a matar”, señalaron una comisión de pobladores que acudió este domingo a Chilpancingo, donde ofrecieron una conferencia de prensa para dar respuesta a la propuesta que les hizo la Secretaría General de Gobierno, de que regresen a su localidad.

La propuesta les fue llevada por el subsecretario de Asuntos Políticos, Martín Maldonado, luego de una presunta reunión con el presidente municipal de Zitlala, Rogelio Ramos Tecorral, y comisarios ejidal y municipal de Tlaltempanapa, Magdaleno Amatitlán Nava y Ernestino Hernández Trinidad.

Sin embargo dicha reunión, está plagada de dudas, pues lo denunciantes señalaron que el comisario Magdaleno Amatitlán, hace meses que no vive en la comunidad y tienen conocimiento que el comisariado ejidal, Ernestino Hernández, fue asesinado hace unas semanas, por lo que no pudieron haber participado en dicha reunión.

Los representantes de la Secretaría General de Gobierno, tampoco les han explicado las condiciones bajo las que regresarían, si se mantendrá el resguardo policiaco y militar o solamente confiando en la palabra de quienes prácticamente los echaron de la localidad, y temen por sus vidas.

Para los representantes de los desplazados, una garantía de que no habrá represalias por el grupo armado que se permanece en Tlaltempanapa, es que les presentaran con vida a sus tres familiares que fueron detenidos un día antes de huir del pueblo, de quienes hasta la fecha nada se sabe.

Tampoco confían en las autoridades de Zitlala, quienes nunca les dieron apoyo, ni antes, durante o después de haber huido de su localidad.

La decisión de no regresar es unánime entre los alrededor de 70 desplazados, no están dispuestos a regresar al lugar donde por casi cinco años estuvieron sometidos a proteger los intereses del grupo criminal que operaba en la comunidad, y que pretendía obligarlos a sembrar amapola.

Tlaltempanapa, era una localidad con alrededor de mil 800 habitantes, sin embargo cuando dicho grupo empezó a operar, a hostigar y esclavizar a la población muchos empezaron a huir, y los últimos salieron el 03 de noviembre hacia el municipio de Copalillo, donde se encuentran refugiados.

El Gobierno dijeron, tampoco ha cumplido con garantizarles sus derechos a la salud, vivienda, educación y justicia; no hay suficientes medicinas y atención médica, los niños llevan casi tres meses sin clases, el gobierno se niega a reubicarlos y tampoco les ha presentado un plan para buscar a sus desaparecidos. (Agencia Periodística de Investigación)