Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Guerrero.- La violencia y el derramamiento de sangre que se vive en Guerrero retratan la pasión y muerte de Jesús, “el drama de la Cruz y la Resurrección” que se conmemoran en esta semana santa, comparó el Obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza al dar inicio a las celebraciones.

Desde el altar improvisado en la Plaza Cívica “Primer Congreso de Anáhuac” en la capital del Estado, el líder religioso se refirió a los últimos hechos de violencia que se han vivido en esta entidad los últimos días, tanto en Acapulco como en Taxco de manera reciente.

Indicó que la semana santa es un momento para precisamente recordar la muerte y la resurrección de Jesús “sabemos que Jesús murió en el día 14 del mes de Nisan, que coincidía con la luna llena, entonces tenemos esa fecha como exacta y es el momento en que recordamos su sacrificio para salvarnos y santificarnos”, expuso tras la bendición de las palmas de los asistentes.

Y es precisamente ese el mensaje para los cristianos, quienes actualmente viven con problemas, dificultades, violencia y muerte, que así como Jesús murió, no se pierde la esperanza de la resurrección.
“Es cuando se nos invita a que guardemos la semana santa, recogiéndonos, y meditando en lo que hizo Jesús”, dijo.

Salvador Rangel Mendoza, también se refirió a las dificultades en las que siguen los desplazados de siete comunidades de la sierra, quienes no pueden regresar a sus hogares a causa de la presencia de grupos armados, por quienes pidió durante la misa, y dijo, seguirá visitando para darles palabras de aliento.

Antes de las celebraciones, confiaba como siempre en que los grupos de la delincuencia pactaron una tregua, pero por lo que se puede percibir en las últimas horas no será así, pues el sábado al menos siete personas fueron asesinadas en Acapulco, Chilpancingo y Taxco, en diferentes hechos de violencia.

Dijo, que seguirá pugnando por la tregua entre grupos, para que se respete el derecho de los pueblos a tener donde vivir en paz, aunque se le acuse que mantiene una postura parcial, “a veces me dicen que apoyo a los de abajo y porqué no también a los de arriba”, pero insistió en que no es justo a ser desplazados.

“Hoy levantamos las palmas de la paz, las palmas de la tranquilidad, la reconciliación, Dios quiera que en estos días de la semana santa respiramos un poco de paz, haya tregua y haya entendimiento para respetar la vida de las personas”, concluyó. (Agencia Periodística de Investigación)