*** «Deben tener un juicio más puntual y ver qué tanto les ha servido o perjudicado la confrontación entre estos grupos»; dice

Juan Blanco/API

Chilpancingo, Gro. 13 de Mayo del 2019.- El gobernador Héctor Astudillo Flores, llamó a los habitantes de Xaltianguis, municipio de Acapulco, a tomar sus propias determinaciones tras la irrupción del Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG), en su comunidad, y descartó la posible entrada a Chilpancingo de un nuevo grupo delictivo.

Este lunes, el mandatario inauguró un edificio de la Escuela Secundaria «Dr. Galo Soberon y Parra», en esta capital, y al término del evento fue abordado por reporteros a quienes les habló de varios problemas que hay en la entidad, entre estos del caso Xaltianguis.

Respecto a este, dijo que los ciudadanos deben decidir si permiten o no que miembros del FUPCEG, liderados presuntamente por comunitarios del municipio de Heliodoro Castillo (Tlacotepec), establezcan su sistema de seguridad y justicia, tras reemplazar a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).

«La población debe tener un juicio más puntual y ver efectivamente qué tanto le ha servido o perjudicado la confrontación entre estos dos grupos que han convivido y generado grandes conflictos ahí «, indicó el jefe del Ejecutivo estatal.

El domingo, el obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza dijo que espera que las autoridades de los tres niveles de gobierno sean los que se hagan cargo de Xaltianguis y no los «pseudo guardianes quienes buscan sus intereses», refiriéndose a los miembros de la comunitaria.

Al respecto, Astudillo Flores aseguró que su gobierno tiene todo «bajo control» y tiene tomadas sus previsiones para evitar que haya más hechos violentos en esa zona. Además descartó que una nueva célula delictiva pretenda entrar a Chilpancingo, como lo dijo el prelado católico.

A mediados de febrero, el entonces Frente de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero, liderados por miembros de Tlacotepec, ahora Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG), advirtió que irrumpirían en Chichihualco, cabecera municipal de Leonardo Bravo y en Chilpancingo, para tomar el control de la seguridad.

Se presume que esta policía es un brazo armado de un grupo criminal que opera principalmente en Tlacotepec, y que son estos quienes finalmente quieren entrar a Chilpancingo, pero al no lograrlo por el norte como lo habían anunciado, ahora amenazan con entrar por el sur, específicamente por el corredor Ocotito-Tierra Colorada, logrando haber entrado ya a Xaltianguis. (Agencia Periodística de Investigación)