Juan Blanco/API

Chilpancingo, Gro., 14 de abril de 2019. -Ante la omisión de los tres niveles de gobierno, un predio particular es utilizado como tiradero de escombro el cual obstruye la compuerta de la presa Cerrito Rico y el cauce de la barranca Tomatlán, al norte de Chilpancingo, lo que pone en riesgo la vida y patrimonio de las familias en la próxima temporada de lluvias.

La mañana de este domingo, usuarios de redes sociales denunciaron que chóferes de camiones de volteo contratados supuestamente por el gobierno estatal, rellenaban con escombro el terreno mencionado, ubicado a un costado del fraccionamiento Suspeg.

Al acudir al lugar, efectivamente se pudieron observar cerros de tierra mezclados con piedra, pero estos ya obstruían completamente la barranca y una de las compuertas de la presa Cerrito Rico

Además, el escombro ha causado daños a algunos árboles, tales como huamuchiles, jacarandas y amates, ante el escepticismo de las autoridades de la Procuraduría de Protección Ecológica del Estado de Guerrero (Propeg) y otras dependencias encargadas de velar por el medio ambiente.

Estos problemas podrían provocar graves daños materiales e inclusive pérdidas humanas en esa zona de la ciudad, pues la barranca y la presa que conecta con el Río Huacapa, al llegar a su límite en temporada de lluvias, buscarían su cauce y arrastrarían todo lo que encuentren a su paso.

Minutos después de este reporte, supuesto personal -pues no se identificó o traían consigo algún gafete- del área de Ecología de la administración que preside el alcalde de Chilpancingo, Antonio Gaspar Beltrán, acudió al lugar para levantar un acta, sin que informaran las acciones que después llevarían a cabo para solucionar este problema.

Una de las personas de esa área de Ecología municipal, inclusive tomó varias fotos de los reporteros que nos encontrábamos atendiendo y documentado la denuncia (Agencia Periodística de Investigación)