Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Gro. 14 de Febrero del 2019.- Tras más de 48 horas de haber sido privados de la libertad los activistas, Obtilia Eugenio Manuel e Hilario Cornelio Castro, dirigentes de la Organización de los Pueblos Indígenas Me Phaa (OPIM) decenas de mujeres de diferentes organizaciones sociales marcharon en Chilpancingo para exigir su presentación con vida.

No más de 100 personas se dieron cita este jueves en el monumento a las Banderas, entre activistas, dirigentes sociales, víctimas de desaparición forzada, diputadas y funcionarias del municipio, para exigir se agilice su búsqueda.

Obtilia Eugenio, fue privada de su libertad el martes por la mañana, de acuerdo con algunas personas, viajaba en un taxi hacia Chilpancingo, pero en el tramo Tierra Colorada-Ocotito de la carretera federal México-Acapulco se perdió todo contacto con ella.

Las activistas, Martha Sánchez Néstor, María Luisa Garfias; la diputada local, Norma Otilia Hernández; Sol Cuevas, secretaria de la mujer municipal; así como representantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa la Parota (CECOP), así como centros de derechos humanos, se unieron al reclamo.

María Guadalupe Rodríguez Narciso, presidenta del Colectivo de Personas Desaparecidas, Asesinadas y Secuestradas de Chilpancingo, reclamó la omisión de las autoridades, que a pesar de tener medidas cautelares, el día de su desaparición no le daban acompañamiento.

«Derechos Humanos, dónde estaban cuando a Obtilia levantaban», gritaron a su arribo a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, ahí doña Lupita criticó que el ombudsman, Ramón Navarrete se ha convertido en un acompañante del gobernador y le exigió ponerse a trabajar en favor de las víctimas.

«Obtilia defensora, te queremos viva ahora», reclamaron al Gobierno de Guerrero y al Federal, pidieron que no haya simulación ni complicidad en el caso, y que cuanto antes se de con su paradero, que no se sume a la larga lista de personas desaparecidas.

Nuevamente resonó, y por nuevos desaparecidos el grito «Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos», y aludieron a la cifra de miles de personas desaparecidas qué hay en Guerrero, y pidieron un alto a la ola de asesinatos de activistas.

Hace 10 años, en esta misma fecha, reclamaban la presentación con vida de otros dos miembros de la OPIM, Manuel Ponce Rosas y Raúl Lucas Lucía, y la historia se repite, lo que atribuyeron a una guerra sucia contra activistas, que no acaba. (Agencia Periodística de Investigación)