*** La proliferación del ambulantaje hacen intransitable el andador

Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Gro. 16 de Agosto del 2018.- Atestado de vendedores ambulantes, sin alumbrado público, sin cámaras de seguridad y miles de personas que caminan entre la tarde y noche por un espacio reducido a dos metros, hacen del Andador Emiliano Zapata una de las zonas más inseguras del Centro de Chilpancingo.

El caos se hizo notorio la noche de este miércoles cuando se dio un tiroteo entre las calles Galo Soberón, Avenida Presidente Juárez y el Andador Zapata, donde le fue arrebatada la vida a una enfermera, mientras que otra mujer y un hombre resultaron heridos.

Los 200 metros aproximadamente que comprenden este paso peatonal remodelado en la última administración de Héctor Astudillo en la presidencia municipal, están intransitables por los no menos de 30 puestos ambulantes con sombrillas, a lo que se suman aparadores, árboles, postes de luz y mercancía que los locales sacan a la vía pública.

Al final de la administración astudillista, se suponía que sería una zona libre de puestos ambulantes, contaría con una policía blanca, cámaras de seguridad y alumbrado público; sería un lugar para el esparcimiento.

En este andador con menos de 10 metros de ancho, hay negocios de ropa, de zapatos, estéticas, cafeterías que sacan mesas a la vía, bares y locales de comida; es de las zonas más concurridas de la ciudad de Chilpancingo, pues comunica a la Plaza Primer Congreso de Anáhuac con la Alameda Granados Maldonado.

Durante el ciclo escolar es el paso preferido de estudiantes de las Escuelas Preparatorias 01 y 09, las unidades Académicas de Arquitectura y Enfermería, y durante el día se congestiona de paseantes.

La situación se repite entre las 08:00 y 09:00 de la noche, cuando cientos de personas acuden a caminar en familia, en pareja y a consumir productos que se venden en este pasillo, que va desde ropa, juguetes, comidas y botanas, como lo estaba la noche del tiroteo.

A esto se suma que las entradas y salidas del andador son utilizadas como estacionamiento de motocicletas, y a veces hasta carros particulares y repartidores de productos.

Las lámparas colocadas durante su última remodelación ya no funcionan, por lo que está en penumbras y las cámaras de seguridad no están funcionando, salvo las que han instalado algunos establecimientos para su seguridad privada, pero esto resulta ideal para el robo de carteras y teléfonos, que es el pan de cada día.

Actualmente la corporación encargada de la seguridad en el primer cuadro de Chilpancingo, es la Policía Municipal cuyos elementos regresaron a sus funciones el mes de junio, luego haber sido sometidos a investigación por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.

Sin embargo, a su regreso la Policía Municipal fue relegada por la Policía Estatal, por lo que está limitada a vigilar solo el centro de Chilpancingo, además de que solo 33 elementos acreditados son los que pueden portar arma de fuego, el resto están desarmados.

El centro histórico o primer cuadro de la ciudad no es diferente; las banquetas están obstruidas por puestos de todo tipo, los acceso al zócalo igual, y ni las rampas para discapacitados son respetadas. Estas son las zonas favoritas del hampa.

En el último año han ocurrido en pleno centro, al menos cinco hechos de violencia que han implicado disparos de arma de fuego con al menos siete víctimas fatales, además de los heridos de la noche del miércoles, y ninguna autoridad ha sido capaz de restablecer el orden. (Agencia Periodística de Investigación)