Política y magia de circo : Por Raúl Pérez García

En Chilpancingo, capital del estado, quien sea el gobernador, sin importar el partido al que pertenezca, sabe bien cómo meter o sacar al genio de la lámpara, claro está, siempre y cuando le convenga.

La fórmula, que es la expresión concreta de una avenencia entre diversas ideologías, partidos o grupos, está en el Congreso: en “Las mil y una noches”, para sacar al genio, Aladino sobó la lámpara; Héctor Astudillo Flores, el priista que gobierna Guerrero, no sobó, sino untó a la lámpara metafórica para que el genio imaginario le concediera el deseo de que el también priista Marco Antonio Leyva, ahora exalcalde de Chilpancingo, solicitara licencia indefinida, por el daño que su mala administración le estaba haciendo a su partido.

¿La “untada” tiene el mismo color y el mismo olor que el dinero? No puedo asegurarlo. Pero no se preocupen, ese tipo de “avenencias” no pueden permanecer en secreto, ya que el político, y más cuando está contagiado de la corrupción sistémica, es el individuo más indiscreto, o si usted quiere, el más comunicativo.

No son pocos los que esperan la misma acción del Congreso del Estado en el caso de Acapulco, en donde los escenarios ya están montados. El gobernador del estado es priista, el alcalde de Acapulco es perredista. Es decir, el agua y el aceite, la natural animadversión de la derecha con la izquierda, por más que estén más al centro que a los extremos estos dos partidos.

Pero no.

Al PRI le conviene que Evodio Velázquez Aguirre vaya directo al fracaso, pues así la tiene menos difícil el próximo candidato priista a la presidencia municipal de Acapulco.

Como sabemos, el Frente Ciudadano por México, integrado por el PAN, el PRD y Convergencia, será una coalición de mucha fuerza en Acapulco, siempre y cuando Beatriz Mojica la secretaria general del perredismo nacional, modere sus resentimientos (¿o rencores?) por asuntos de las pasadas elecciones para gobernador en que fue candidata perdedora por el PRD y que ella considera inherentes, o sea que no se puede separar de ellos. Si la moderación de Beatriz no es posible, será un Frente débil, un Frente deleznable por inconsistente y de poca efectividad

En Morena, están dubitativo, ¿hombre o mujer? Cuestión de géneros en la candidatura a presidente municipal de Acapulco, pero en ese partido nada importa, sólo el liderazgo mesiánico del dueño del membrete: Andrés Manuel López Obrador.

Al PRI le conviene que Evodio siga gobernando, que no haya agua potable para cientos de miles de acapulqueños; que la inseguridad nos mantenga en el temor y en el encierro; que las calles de Acapulco semejen basureros; que la Plaza Álvarez y otros espacios públicos sigan “vendidos” a los comerciantes ambulantes.

Aquí no habrá “untada” a la lámpara, repito, metafórica, que cumple todos los deseos gubernamentales y cuyos vapores contaminan al Congreso del Estado.

Evodio Velázquez Aguirre, está seguro en el puesto. Podría solicitar licencia para brincar como chapulín a otra candidatura a diputado federal o senador de la República, pero esa es la magia de la política mexicana, magia de circo, si usted quiere, pero magia al fin, en donde el más pelón se peina de trenza y el más chimuelo masca rieles.