Admite ser mediador entre capos de Guerrero

** Recibe Obispo Rangel dádivas de plata y diamante en Quechultenango, donde operan “Los Ardillos”

Agencias
Chilpancingo, Gro.

El obispo de la diócesis de Chilpancingo – Chilapa en Guerrero, Monseñor Salvador Rangel Mendoza, admitió conciliar intereses y ser mediador y partícipe de las negociaciones por territorios entre tres cárteles que operan en la Sierra del Estado, que presuntamente se disputan la siembra de la amapola y la marihuana, y son generadores de la violencia en la entidad.

Lo anterior en entrevista en el noticiero “Contraportada” del periodista Carlos Loret de Mola, el pasado 7 de febrero: “exactamente, ellos, cada quien busca un límite, se están peleando ciertos lugares, entonces para que haya un arreglo entre ellos tiene que ceder ya sea uno, ya sea el otro o el tercer grupo, tienen que ceder ciertas cosas y hay otras condiciones que están pidiendo tanto unos como otros y es actualmente lo que estoy haciendo con ellos”.

En Guerrero, el Obispo Rangel Mendoza, ha dedicado parte de su trabajo pastoral mantener vínculos con líderes de organizaciones criminales, tanto de La Sierra como de la zona Centro del Estado y en este contexto, es el propio Rangel Mendoza quien reveló que ha sostenido acercamientos con jefes de cárteles de la droga en Guerrero, negándose a dar nombres y reveló que el pasado 30 de enero viajó a la comunidad de La Primavera en el Municipio de Tlacotepec, considerado de alta producción de amapola, donde además de asistir a una misa, se reuniría con un capo del narcotráfico de esa zona pero la presencia del Ejército Mexicano se lo impidió.

“Son tres los grupos principales yo hablo con los jefes de los tres. Incluso esos días yo subí a la sierra, un sacerdote cantó su misa en un lugar que se llama la Primavera, quedó de verme un capo allá en ese lugar, me manda un recado, me dice no puede entrar porque está rodeado del ejército y no pude hablar con él. Pero es lo que le digo ahorita, yo estoy tratando de sembrar la paz ente los grupos, estoy tratando que no haya más asesinatos porque eso continuamente y yo creo que no vale la pena que no haya esos asesinatos y si yo puedo poner mi granito de arena lo estoy haciendo”, dijo el polémico Monseñor.

Según el obispo Rangel, sus constantes actividades con los capos del narco en la sierra de Guerrero son para buscar la paz y afirma que con esos encuentros pone su “granito de arena”, conciliando los intereses con los responsables de la siembra, venta y distribución de drogas.

“Sí me he sentado con ellos (con los narcos), No, al mismo tiempo no… yo no tengo el teléfono de ellos, yo por medio de otras personas concierto el lugar donde nos podemos ver, donde nos podemos entrevistar incluso personas de ellos vienen a ciertos lugares a recogerme y me conducen porque son lugares muy reservados donde me entrevisto con ellos. Precisamente uno de estos capos me dice, yo no puedo entrar (a Chilapa) en dado caso que yo entrara no pudo salir, el mal está allá adentro y o habrá personas que abran la puerta que permita entrar o salir, haga sus conclusiones, yo lo que le puedo decir que todo Guerrero está en manos del narcotráfico”, dijo Rangel Mendoza.

Quiere Obispo Rangel que Gobierno pacte con delincuentes; busca ayudar a narcos delimitar sus territorios

Antecedentes: 07 de febrero 2018. El obispo Rangel Mendoza, indicó, en entrevista con Pascal Beltrán del Río para Excélsior TV, que, “si el gobierno dialoga con ellos para simplemente delimitar los territorios, para que no se invadan unos a otros, sería una manera de poder empezar a sembrar un poco de paz en esta tierra. Yo estoy seguro de que en este diálogo se pueden conseguir muchas cosas”.

“Yo creo que se puede lograr la paz, porque se ha podido dialogar con ellos. En la medida de mis posibilidades, yo los invito a que no cometan crímenes, que no secuestren, que no cometan delitos. De alguna manera yo prefiero estar cerca de ellos que estar lejos o ser su enemigo”, dijo Salvador Rangel, obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa.

En entrevista con Pascal Beltrán del Río en Excélsior TV, Rangel agregó que, “si el gobierno dialoga con ellos para simplemente delimitar los territorios, para que no se invadan unos a otros, sería una manera de poder empezar a sembrar un poco de paz en esta tierra. Yo estoy seguro de que en este diálogo se pueden conseguir muchas cosas”.

Recibe Obispo Rangel dádivas de plata y diamantes en Quechultenango donde operan “Los Ardillos”

Por otra parte, el pasado 7 de febrero, el portal de noticias “Bajo Palabra” de Guerrero, publicó en su cuenta de Facebook y YouTube, un video donde se muestra el Obispo Salvador Rangel Mendoza, agradecido por el obsequio de un anillo adiamantado, así como un báculo y un pectoral de plata en la iglesia de Tlanicuilulco, municipio de Quechultenango, territorio donde opera el grupo criminal “Los Ardillos”, que de acuerdo con las autoridades son los principales generadores de violencia en la zona Centro del estado, junto con “Los Rojos”.

“Este báculo, yo no había visto un báculo tan elegante y con la Santísima Virgen, lo mismo este pectoral… (Inentendible) y luego este anillo tan elegante, me siento como señora rica”, bromeó el obispo con pobladores de Tlanicuilulco al interior de la parroquia, cuyo video fue publicado en You Tube del portal Bajo Palabra.

De acuerdo con fuentes locales, la misa la habría presidido cerca del festejo a la Virgen de Guadalupe a finales de 2017 y en ella estuvieron presentes líderes de la banda criminal de ‘Los Ardillos’, cuyos líderes son parientes cercanos al ex diputado local perredista, Bernardo Ortega Jiménez.

“A todas los personas que pusieron su granito de arena, que dios los bendiga, no están haciendo un regalo al obispo sino a Dios. Yo aprecio mucho la presencia de sacerdotes, de las monjitas, de los señores presidentes (…) de muchos amigos que están aquí”, dijo complacido el Obispo Rangel Mendoza.

Acusan a Rangel Mendoza de encubrir a sacerdote violador en Hidalgo

Rangel Mendoza, se desempeñó en la Diócesis de Huejutla, Hidalgo, como obispo y donde diversos sectores sociales le reclamaban castigo por las autoridades competentes al ser acusado de tratar de encubrir al sacerdote Reinaldo Chávez, acusado de violación de una menor de 14 años de edad, según la causa penal número 15/HUE/CAVI/104/2008, así como otros señalamientos legales por difamación y daño moral contra Rangel Mendoza, según expedientes números6015/20010 y 350/2011, pese a estos hechos, el religioso, en 2015 se convirtió en obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa de Guerrero, una entidad golpeada por la delincuencia, sin que la iglesia católica haga algo al respecto.