Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Guerrero.- El ex procurador de Guerrero, Iñaki Blanco Cabrera, habría brindado protección al grupo criminal “Guerreros Unidos” desde antes de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, caso por el cual no ha sido vinculado a ningún proceso, revelaron informes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos Unidos.

La mañana de este lunes, en el noticiero “Despierta”, que conduce Carlos Loret de Mola, dieron a conocer una investigación de la DEA, donde relatan el proceso para traficar cocaina y heroina, desde Iguala a Chicago, Illinois.

Para los especialistas, el tráfico de droga en México que realizaba Guerreros Unidos en 2014, no pudo haberse realizado sin la protección de las autoridades de Guerrero “Lo que queda claro es que hubo una gran comunicación, presunta complicidad entre Guerreros Unidos y el procurador de Guerrero, en ese entonces, Iñaki Blanco Cabrera, quien no está sujeto a proceso”.

La intervención de teléfonos y conversaciones de los líderes de Guerreros Unidos en Estados Unidos arrojó otros datos, como que los estudiantes de Ayotzinapa, fueron confundidos con sus enemigos, “Los Rojos”, lo que pudo originar la desaparición de los normalistas en septiembre de 2014″, dice un analista.

“Ellos piensan que el desplazamiento de los estudiantes en los autobuses, tiene que ver con un ataque de los rojos a una de sus plazas, y lamentan mucho el error, uno de los jefes dicen, este va ser el fin del negocio”.

La investigación realizada entre 2013 y 2014 por la DEA, relata que el Cártel “Guerreros Unidos” transportaba droga de Iguala a Chicago, Illinois, en autobuses de transporte de pasajeros, de las líneas “Monarcas Zacatecanos” y “Autobuses Volcano”.

El documento de la investigación penal de 131 páginas, detalla que los cargamentos con droga salían desde la Central de Autobuses de Iguala y eran entregados en los condados de Aurora y de Batavia, donde los GU tenían dos bodegas; las indagatorias de la DEA no especifican en que parte de la frontera norte cruzaban los autobuses con la droga.

Denisse Witcher, agente especial de la DEA, informó a los medios de comunicación de esa ciudad después de la detención de Joaquín “El Chapo Guzmán” en el 2016, que el Cártel GU, ocupó parte del vacio que dejó el capo.

Señalan que Chicago es un centro de consumo de heroina, y un centro logístico de distribución de drogas hacia otros estados; el reporte de Tarea de Heroina del 2016 ubican a Chicago como el segundo consumidor percápita de heroina, solo por debajo de Boston.

Los documentos de la Corte de Estados Unidos consultados por “Despierta” señalan que en un solo envío, Guerreros Unidos transportaban 26 kilogramos de heroina y cobraba 600 mil dólares en una sola transacción; la investigación de las agencias estadounidenses incluyó la intervención de 12 Blackberries y teléfonos celulares de ocho integrantes de GU detenidos en Chicago.

Los mensajes interceptados, estaban en clave, como este de junio de 2014; “Ya recogimos los 600 (en referencia al cobro de los 600 mil dólares) los tendremos listos mañana primo y trataremos de mandarlos para que no se nos junten”.

En otra conversación, uno de los cómplices le dice al líder Pablo Vega; “Tu tía llega aquí entre las 8 y 9 de la mañana con los chavos (refiriéndose al autobús con la heroina), la otra señora (es decir el otro autobús) llega entre 7 y 8.

El resurgimiento del consumo de heroina en Estados Unidos, fue el lucrativo negocio para Guerreros Unidos.

Con esa información, varias agencias de Estados Unidos realizaron un operativo a finales de 2014, con el cual logró desmantelar la red de Guerreros Unidos en Chicago, en esa operación detuvieron en Oklahoma a Pablo Vega Cuevas, alias “transformer”, cabecilla de la organización y a su cuñado Alexander Figueroa.

También fueron detenidos en Chicago, Eliseo Betancourt Pereira, Roberto Sánchez e Isaí Díaz Mandujano; después detuvieron a Wilfredo Flores Santos.

Los agentes de la DEA, detallan en el expediente que Pablo Vega, inició su carrera delictiva en Aurora, Chicago, ahí conoció a Mario Casarrubias, acusado de robo y posesión ilegal de armas, estuvo preso sólo unos meses, no hay información de que haya sido deportado, pero para 2005 ya hay registro de su actividad delictiva en México.

Años después, Pablo Vega en Chicago y Mario Casarrubias en Guerrero, coordinaron los envíos de droga desde México a Estados Unidos; al Cártel de Guerreros Unidos en Estados Unidos le incautaron 68 kilogramos de cocaina y 500 mil dólares, alcanzaron la operación de una empresa multinacional de drogas, logró realizar todas las fases del proceso, producción, acopio y distribución.

Guerreros Unidos, surgió de la división del Cártel de los Beltrán Leyva a partir del 2011, los informes señalan que los hermanos Casarrubias Delgado, han dirigido a los GU en diferentes momentos, “se presume que actualmente el jefe es José Ángel Casarrubias”, grupo que sigue operando en los estados de Guerrero, Morelos y Estado de México.

Pablo Vega, está preso en el Centro Correccional de Chicago, acusado de 28 cargos, en julio próximo podría ser sentenciado a 28 años de prisión; revelan que la mayoría de los integrantes de Guerreros Unidos en Chicago, nacieron en la Unión Americana, todos con raíces mexicanas, y siguen en juicio. (Agencia Periodística de Investigación)