Atoyac, Gro

La primaria Modesto Alarcón, de 554 alumnos que ayer tomaron clases en la calle, resultó con daños estructurales con la tormenta Manuel de 2013 que se agudizaron con el sismo.

No se aplicaron más de 5 millones del Fonden para demoler un edificio

Los 554 alumnos de los 24 grupos de la escuela primaria Modesto Alarcón, turno matutino, ayer por la mañana tomaron clases en la calle 18 de Marzo debido al riesgo que implica trabajar dentro de las instalaciones. El edificio tiene daños en la estructura desde hace cuatro años, y ayer el alcalde ordenó su demolición inmediata.

La tesorera de la sociedad de padres de familia Clemencia Guevara Tejedor denunció que desde febrero se liberaron recursos del Fondo Nacional para Desastres Naturales (Fonden) por un monto superior a los 5 millones 400 mil pesos pero hasta la fecha no se ha iniciado la obra, mientras los alumnos corren el riesgo de sufrir un accidente.

Atoyac, Gro-Los padres de familia de la escuela primaria "Modesto Alarcón"en una reunión acordaron de no mandar a sus hijos a la escuela debido al eminente peligro latente que existe en los salones de clases que se encuentran con grietas a consecuencias de los sismos y lluvias.

โพสต์โดย Marco Antonio Villegas Tecuapa บน 22 กันยายน 2017

La madre de familia hizo un llamado a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para que intervenga porque la niñez tiene derecho de recibir educación en condiciones dignas.

La escuela primaria Modesto Alarcón está ubicada en el centro de esta ciudad y fue construida hace 66 años. Tiene cuatro edificios A, B, C y D dos de los cuales quedaron con daños estructurales tras la tormenta Manuel y el huracán Ingrid, en septiembre de 2013.

Desde entonces los maestros y padres de familia esperan que las autoridades demuelan el edificio y construyan uno nuevo. En un primer momento las autoridades dijeron que no tenían presupuesto para demoler, que construirían un nuevo edificio en otra parte del plantel, pero la comunidad escolar se opuso.

Ayer los alumnos dejaron de tomar clases en la calle una vez que calentó el sol y los padres se quedaron de guardia esperando a los funcionarios, y se presentó el delegado de gobierno en la Costa Grande Juan Méndez Nogueda quien les ofreció llevar toldos para que los niños puedan tomar clases en mejores condiciones.

El director del turno matutino Agustín Salmerón Leyva dijo que deben ser demolidas ocho aulas del edificio B y dos más que están pegadas y construirse nuevas.

El director del turno vespertino Mauro Neftalí Blanco Liborio dijo que los 143 alumnos, de los ocho grupos, que toman clases en la tarde, también se sumarán a la protesta. Señaló que el edificio A tiene el mismo problema que el B, nada más que el gobierno del estado maquilló el estado de ese edificio en 2014, porque en un principio padres y maestros habían solicitado la demolición de los dos edificios.

Blanco Liborio explicó que el temblor del 19 de septiembre pasado voló el revoque del edificio B que es una construcción que con el solo caminar de los alumnos vibra. Lo mismo pasa en el edificio A que cuando pasa un carro por la calle se mueve todo.

Por la tarde llegó el director técnico del Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) Rosmel Navarrete Ureña acompañado del presidente municipal Dámaso Pérez Organes quienes dieron instrucciones para que se comenzará de inmediato la demolición del edificio, incluso el alcalde mandó traer al herrero para que comenzara los trabajos y giró instrucciones al director del Tránsito Pedro Rebolledo para que cerrara el tráfico en la calle Emiliano Zapata.

El delegado de gobierno Juan Méndez constató también las afectaciones en el jardín de niños Club de Leones donde los últimos sismos dejaron daños estructurales en el salón de usos múltiples, la dirección y la cocina. Pero además la barda ubicada al lado sur que pertenece a la Cueva del Club de Leones tiene daños y representa un riesgo para los niños.

Por su parte personal docente y padres de familia de la escuela primaria Ignacio Ramírez, de la colonia Las Palmeras, por medio de un volante dieron a conocer que las dos únicas aulas de concreto con las que cuentan sufrieron cuarteaduras en el techo y por eso se suspendían las labores. En el centro la dirección de la escuela primaria Juan Álvarez colocó un letrero que dice:

“La dirección de la escuela recibirá las solicitudes de baja derivadas del temor de los padres de familia por las condiciones de riesgo que pudiera presentar el edificio escolar”. Es que ese plantel con más de 60 años de antigüedad presenta cuarteaduras en las aulas de los quintos años.

Otro es el jardín de niños Cuauhtémoc cuyas instalaciones han sido afectadas por las lluvias y los sismos de este mes y requiere atención inmediata de las autoridades.