Lo que este jueves hizo Bismarck Villanueva Bracho, director del sistema estatal Radio y Televisión de Guerrero (RTG) que en realidad debería llamarse Radio Terrorismo en Guerrero, es un grave atentado contra la Democracia, una verdadera felonía.

Resulta que este señor con nombre alemán, con una actitud perversa, estuvo manipulando los audios de algunos diputados locales que previo a la participación del gobernador Héctor Astudillo Flores en el Congreso del Estado con motivo de su segundo informe de labores, este jueves, hablaron desde la tribuna para expresar sus posicionamientos respecto al citado informe.

Por ejemplo, ordenó que bajaran el volumen de la participación de la diputada por Morena, María de Jesús Cisneros Martínez, quien pronunció el discurso más crítico respecto del informe de Astudillo Flores, en esa “sesión solemne”.

Hizo lo mismo con el audio del discurso de la legisladora Silvia Romero Suárez (PRD), cuya pieza oratoria fue de lo más inocua, vacía de contenidos, carente de argumentos sólidos para poner en claro la posición perredista en relación del informe en comento.

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También lo hizo cuando parlamentó el representante del PT, Fredy García Guevara, aun cuando con menor intensidad. No hubo necesidad.

Todo esto fue notorio en las transmisiones al aire. En Facebook la gente se quejaba de que los discursos no se escuchaban y echaban pestes.

Incluso, Bismarck fue más allá que ordenar bajar el volumen de los audios. Cuando desde la tribuna hablaba la diputada por Morena, la señora Cisneros Martínez, prácticamente la acalló sobreponiendo al discurso de la legisladora una música con mucho ritmo y hasta “guapachosa”.

Todo esto no pudieron ser errores de producción, fueron acciones a propósito, premeditadas.

Muchos ojos observaron a Bismarck cuando desde dentro de una camioneta tipo van con rótulos de RTG

(estacionada en la explanada de las instalaciones del Congreso), cerca de la biblioteca, ordenaba (también muchos lo escucharon) que se bajara el volumen de los discursos de los congresistas que expresaban críticas al gobierno de Astudillo Flores.

En un Estado y en una sociedad que se suponen democráticos esto no debe ser tolerado.

Dudo mucho que Bismarck haya recibido instrucciones para cometer este ataque contra la libertad de expresión (en este caso de los diputados), y contra la Democracia, pero en todo caso este asunto debe ser investigado.

Por Jaime Irra Carceda, 20 octubre 2017