Sebastián Martínez de la Rosa

El pasado 12 de mayo, el entonces candidato a la Presidencia de la República, Lic. Andrés Manuel López Obrador; dio a conocer mediante Esteban Moctezuma -futuro Secretario de Educación en el gabinete de AMLO-, los diez compromisos con la educación de México; algo que muchos ven como un imposible que se cumpla punto por punto.

En el primer punto se menciona el “Fortalecer la educación pública bajo la premisa de que no es un privilegio, sino un derecho del pueblo”. Algo que se supone ya es un hecho, pero también es una realidad que algunos niños en edad escolar no asisten a clases por la irresponsabilidad de los padres, esperemos que la legislación también contemple sanciones a quienes no inscriben y apoyan a sus hijos en todo el proceso de formación básica.

El segundo punto dice que “Todas las escuelas de educación básica de zonas marginadas del país contarán con alimentación”. Para que una escuela de zona rural cuente con alimentación, primero habrá que llevar esa alimentación a los hogares de esa comunidad; en ocasiones los ejidos y poblaciones rurales están tan alejadas unas de otras que resulta imposible el que todas cuenten con la atención necesaria por parte del gobierno, se deberían de construir escuelas regionales en donde los alumnos de estas comunidades se encuentren resguardados para poder brindarles la atención y formación apropiada. Con esto se eliminarían los riesgos al personal y al alumnado, al construir internados comunitarios se eliminan las escuelas rurales con grandes carencias.

En el tercer apartado se propone que “Todos los estudiantes de nivel medio superior se les otorgarán una beca mensual con la finalidad de evitar la deserción”. Algo que sin lugar a dudas resultaría benéfico para la mayoría de los estudiantes de este nivel, pues es en esta etapa en donde los jóvenes requieren de mayor apoyo económico y muchos terminan desertando al preferir trabajar para ayudar con los gastos del hogar.

El cuarto punto supone un gran reto, al proponer que “Mientras que los estudiantes de nivel superior de escasos recursos contarán con un apoyo de 2 mil 400 pesos mensuales. No habrá ningún rechazado de universidades públicas”. Lo primero resulta difícil, pero lo segundo francamente suena imposible… ¿a dónde irán todos esos profesionistas?

El quinto punto trata sobre el fortalecimiento “a las escuelas normales y a la Universidad Pedagógica Nacional para actualizar y mejorar la calidad de la educación”. Algo que desde hace algunos sexenios se había estado pidiendo, pues son estas instituciones las únicas capaces de formar maestros con gran sentido de la ética y la responsabilidad.

En el punto seis se toca un tema medular y neurálgico para el gobierno que termina al proponer que “Se cancelará la mal llamada Reforma Educativa y en su lugar se hará uso de las facultades del Ejecutivo para detener las afectaciones laborales y administrativas al magisterio nacional”. Con esto se legitima la figura del presidente ante los maestros de México y se echa a la bolsa a dos de los más poderosos organismos sindicales de América Latina: SNTE y CNTE.

El séptimo punto supone una nueva reforma educativa, lo que sin lugar a dudas nos pondrá nuevamente a debatir sobre la desventaja de estar cambiando constantemente el rumbo en materia de educación.

El octavo punto es el que más aplaudo como maestro y como autoridad educativa, pues menciona que “Se respetará la independencia y autonomía del magisterio”. Con la reforma de Peña Nieto se creó un organismo llamado Servicio Profesional Docente, mismo que sólo ha servido para entorpecer las asignaciones de plazas y puestos importantes en las instituciones educativas, por sus malos manejos se han visto afectados un sinnúmero de maestros a quienes se les adeudan hasta dos años de sueldo; en otras ocasiones han manejado la asignación de plazas de manera discrecional, moviéndolas de los centros de trabajo en donde pertenecen y dejando grupos sin maestro hasta por seis meses.

En el punto nueve se dice que “Se retomará la propuesta en educación de cada entidad, y se impulsará la educación indígena con pleno respeto a sus formas de organización”. Esperemos que la SET no se cobije en este apartado para seguir haciendo las cosas como hasta ahora, en donde las direcciones son un tremendo nudo gordiano y a nadie parece importarle la incompetencia con la que están operando para resolver trámites y movimientos del personal.

El décimo punto es algo que hasta el momento muchos han buscado pero nadie ha sido capaz de solucionar. AMLO dice que “Se suspenderán las cuotas que pagan las familias para el mantenimiento de las escuelas. Se invertirán recursos públicos para infraestructura educativa y se hará realidad el internet público gratuito en todo el país”. Cuando a mis directores les llegue todo lo necesario para limpiar y mantener la infraestructura de la institución, entonces se dejará de buscar el apoyo de los padres de familia, por lo pronto seguiremos manteniendo en pie los edificios con la caridad comunitaria.