Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Guerrero.-La señora Mercedes Gutiérrez Martínez, madre de dos hijos con Síndrome de Down, está a punto de ser desalojada de su vivienda, ubicada en la Colonia Figueroa Mata de Chilpancingo, por su ex esposo y otros familiares.

Doña Mercedes, ha vivido en ese domicilio desde hace 29 años, cuando contrajo matrimonio con Mario Romero Hernández, casa que pertenecía a su suegra, Cleofas Hernández González, pero tras su fallecimiento el terreno y la construcción quedaron intestados.

En 2009, Mario Romero abandonó a su familia, su esposa y cuatro hijos, de 27 años, 25, 22 y 17, los últimos dos son los que padecen síndrome de Down, mientras que los otros dos ya han hecho su vida independiente, y desde entonces han dependido sólo de la madre.

Durante casi 10 años, no ha contado con ningún apoyo de su esposo o de su familia, a pesar de que los niños requierieron de Educación Especial, atención médica especializada y del cuidado permamente de su madre, por lo que tampoco ha podido trabajar.

La vida no sido nada fácil para doña Mercedes pues en ocasiones no tiene dinero ni para llevarlos al Centro de Atención Múltiple (CAM) No. 01, “Lucía Alcocer de Figueroa”, ubicado en la colonia Margarita Viguri, y donde también tiene que pagar por el desayuno de sus hijos.

Una forma de salir adelante ha sido haciendo aseo en la escuela, a cambio de que se les dé el desayuno a sus hijos, algunas de las madres de familia le ofrecen trabajo doméstico periódicamente, con lo que sale de apuros y pueden seguir acudiendo al CAM.

Hace unos meses la señora lo demandó por pensión alimenticia, por los 10 años que no se ha hecho cargo, pero las autoridades le dieron el lado a su ex esposo, quien además ahora ha ganado un juicio para desalojarla junto con sus dos hijos, y no tienen a donde ir.

No tiene empleo, los niños tampoco tienen ningún apoyo gubernamental y mucho menos de su padre y familiares, por lo que hace un llamado al gobernador, Héctor Astudillo Flores y al presidente municipal de Chilpancingo, Jesús Tejeda Vargas, que intervengan ante esta injusticia.

La casa donde viven, es prácticamente un solo cuarto multiusos, el resto del terreno esta lleno de piedra y graba que almacenó uno de sus cuñados, y en ese pequeño espacio, sus hijos crían un granja de conejos a pesar de sus limitaciones.

Los dos jóvenes, incluso han ganado competencias de atletismo a nivel local y nacional, y son el orgullo de su madre y del plantel que representan, pero eso de nada ha servido, porque su propia familia los rechaza y orilla a vivir en la miseria, reclama llorando a gritos.

Mercedes Gutierrez, ya no tiene salidas, a más tardar el próximo martes deberá desalojar el terreno, como lo mandató un juez en Chilpancingo, no tiene a donde ir con sus dos hijos, no tiene dinero para pagar una renta, y solo espera que su ex esposo recapacite y que las autoridades le hagan justicia. (Agencia Periodística de Investigación)